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El uso de la respiración y el torso en la técnica Cunningham

El uso de la respiración y el torso en la técnica Cunningham

Introducción

La técnica Cunningham es una forma de danza contemporánea que se basa en la anatomía humana y el movimiento espontáneo. Fue creada por el bailarín y coreógrafo estadounidense Merce Cunningham en la década de 1950 y desde entonces ha sido enseñada y practicada en todo el mundo. Una de las principales características de la técnica Cunningham es el uso de la respiración y el torso como elementos fundamentales del movimiento. En este artículo profundizaremos en el papel de la respiración y el torso en la técnica Cunningham.

La respiración en la técnica Cunningham

La respiración es uno de los elementos más importantes de la técnica Cunningham. Se utiliza para controlar el movimiento y la energía del cuerpo. En la técnica Cunningham, la respiración no es simplemente inhalar y exhalar aire, sino que se trata de una respiración consciente y fluida que se integra con el movimiento. Uno de los aspectos más importantes de la respiración en la técnica Cunningham es el control de la exhale. Se anima a los bailarines a controlar la exhalación a través de la técnica de contracción de los músculos del diafragma y la sección media. Esta técnica ayuda a proporcionar una base sólida para el movimiento y ayuda a mantener la energía en el torso mientras se mueven las extremidades. A medida que los bailarines aprenden a controlar la respiración, también aprenden a controlar la energía del movimiento. La respiración se convierte en una herramienta para exprimir la energía del cuerpo y también para calmar el cuerpo cuando sea necesario. En efecto, la respiración consciente es vital para una danza precisa, potente, y expresiva.

El torso en la técnica Cunningham

El torso es el centro de la técnica Cunningham. Es el lugar donde se genera la energía del movimiento y donde se controla la dirección del mismo. En la técnica Cunningham el torso se mantiene recto, fuerte y flexible. Una de las principales características del movimiento del torso en la técnica Cunningham es el uso del giro. Los bailarines aprenden a girar en el eje de su torso y utilizarlo para controlar la dirección del movimiento. La rotación de este también ayuda a la respiración, facilitando la salida de aire durante la exhalación. Otro aspecto importante del movimiento del torso en la técnica Cunningham es la capacidad de controlar su flexibilidad. Se pide a los bailarines que trabajen en la elongación y la fuerza muscular (tensión) del torso, ya que si este no posee suficiente fuerza, el movimiento estará incompleto y débil. Por último, tanto la respiración como el torso se integran en la técnica Cunningham para crear movimiento fluído. Es indudable un hecho que, la respiración consciente combinada con la fuerte musculatura del torso es esencial para un movimiento limpio, estable y dinámico en la danza contemporánea.

Conclusión

La técnica Cunningham tiene como base la combinación de la respiración y el torso para un movimiento efectivo. Los bailarines que deseen dominar esta técnica deben dedicar tiempo y esfuerzo al entrenamiento de ambos elementos. La respiración consciente y el control muscular del torso son fundamentales para crear un movimiento estilísticamente correcto y transformador en la danza contemporánea. Por tanto, los estudiantes de la técnica Cunningham deben invertir en el desarrollo de la respiración y el torso para comprender plenamente su técnica y estilo.